¿Cuántos microbios tengo en las manos?

Con una receta tan sencilla como lavarse las manos con agua y jabón se pueden salvar vidas

• Por Purificación León
Agencia EFE

Acciones cotidianas como intercambiar billetes y monedas cuando vamos a comprar, acariciar a nuestra mascota, girar la cerradura una puerta o agarrarse a una barandilla, entre otras muchas, hacen que nuestras manos entren en contacto con un buen número de microorganismos.

Un hombre se lava las manos a su salida de la oficina de Gobierno en Costa de Marfil.

Un hombre se lava las manos a su salida de la oficina de Gobierno en Costa de Marfil.

“En la mano se pueden acumular diferentes microorganismos como bacterias, virus, parásitos y hongos. La cantidad de bacterias que se ha podido identificar oscila entre 104 y 109 unidades”, señala Lorena López-Cerero, microbióloga y portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).

La experta aclara que las unidades que se utilizan para medir bacterias son unidades formadoras de colonias por mililitro (UFC/ml).

“Las manos están en contacto con innumerable cantidad de objetos y personas y también con gérmenes que pueden ser perjudiciales para la salud. Cuando una persona no se lava las manos con jabón puede transmitir bacterias, virus y parásitos, ya sea por contacto directo (tocando a otra persona) o indirectamente (mediante superficies)”, apuntan los especialistas del Ministerio de Salud de Argentina.

Asimismo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) subrayan que, en la mayoría de las situaciones, lavarse las manos con agua y jabón es la mejor forma de reducir la cantidad de microbios que tienen nuestras manos.

“Mantener las manos limpias es una de las medidas más importantes que podemos tomar para evitar enfermarnos y transmitir los microbios a otras personas.

Muchas enfermedades y afecciones se propagan por no lavarse las manos con agua corriente limpia y jabón”, manifiesta esta entidad.

Diversas enfermedades

De igual modo, la Dra. López-Cerero explica que debido a una mala higiene de las manos “se pueden transmitir infecciones abdominales como la diarrea por “Shigella” o por “Campylobacter”, infecciones respiratorias como la gripe, infecciones cutáneas como abscesos por “Staphylococcus aureus” e infecciones que afectan al cerebro como las infecciones por enterovirus”.

Un niña filipina se lava las manos durante un evento para conmemorar el Día mundial del lavado de manos con agua y jabón,” un esfuerzo mundial para mejorar la higiene.

Un niña filipina se lava las manos durante un evento para conmemorar el Día mundial del lavado de manos con agua y jabón,” un esfuerzo mundial para mejorar la higiene.

“Hay que tener en cuenta que también se pueden transmitir otro tipo de microorganismos que, aunque no afectan en condiciones normales a personas sanas, sí pueden producir enfermedad a personas inmunodeprimidas o ingresadas en un hospital y sometidas a tratamientos médicos agresivos. Este último tipo de bacterias, como ‘Klebsiella’ o ‘Acinetobacter’, suelen producir infecciones en pacientes hospitalizados, sobre todo en unidades de cuidados intensivos”, añade.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto en marcha la campaña “Salve vidas: límpiese las manos,” dirigida al personal de los servicios sanitarios.

“La higiene de las manos es la base de todas las intervenciones, ya sea al insertar un dispositivo médico invasivo, manipular una herida quirúrgica o al realizar una inyección”, precisa esta entidad.

En este sentido, recuerda que la higiene de las manos en la atención sanitaria ha salvado millones de vidas en los últimos años.

El político filipino Jesli Lapuz (izq.), se lava las manos con agua y jabón frente a un grupo de alumnos para demostrar las medidas preventivas contra las enfermedades.

El político filipino Jesli Lapuz (izq.), se lava las manos con agua y jabón frente a un grupo de alumnos para demostrar las medidas preventivas contra las enfermedades.

La OMS indica que los profesionales de la salud deben lavarse las manos antes de tocar al paciente, antes de realizar una tarea limpia o aséptica, inmediatamente después de un riesgo de exposición a líquidos corporales, tras quitarse los guantes y también después de tocar al paciente, al final de la consulta o cuando esta sea interrumpida.

La Dra. López-Cerero afirma que debemos lavarnos las manos “al menos en las siguientes situaciones: antes y después de preparar la comida; antes de comer; después de ir al baño; después de cambiarle los pañales a un niño o de limpiarle si ha ido al baño; después de soplarse la nariz, toser o estornudar; después de tocar animales, sus alimentos o sus excrementos y después de tocar basura”.

La microbióloga expone que el lavado de manos implica cinco pasos simples: mojar, enjabonar, frotar, enjuagar y secar.

Además, señala que se puede utilizar agua fría, caliente o templada pues la temperatura del agua no influye en la eficacia del lavado de manos.

“Si no cuenta con agua ni con jabón, use un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga, al menos, un 60% de alcohol”, recomienda la especialista.

No obstante, manifiesta que los desinfectantes que incluyen alcohol no son tan eficaces, sobre todo, si las manos están sucias o grasas. “El alcohol no elimina algunos de los microorganismos y, en cambio, el agua junto con el jabón sí que lo hace”, destaca.




Hábitos que alivian el dolor

Afirman que tomar café o dormir más, mejoran más que los analgésicos

• Agencia EFE

Una nueva investigación sugiere que dormir más o, en su defecto, tomar componentes que promuevan la vigilia como la cafeína, alivian el dolor crónico con mejores resultados que analgésicos como el ibuprofeno y la morfina.

La información fue publicada esta semana en la revista científica Nature.

Llevado a cabo por el Hospital Pediátrico de Boston y la Escuela Médica de Harvard, el estudio usó ratones para medir la relación entre pérdidas de sueño agudas o crónicas y la sensibilidad hacia estímulos dolorosos.

Según Chloe Alexandre, doctora en Fisiología del Sueño, los investigadores privaron de sueño a los roedores con entretenimiento, en forma de juguetes y actividades, imitando así lo que suele ocurrir a las personas que, por ejemplo, reducen sus horas de descanso al ver la televisión por la noche.

La sensibilidad al dolor fue evaluada al exponer a los ratones a cantidades controladas de calor, frío, presión, y capsaicina (el irritante contenido en los pimientos picantes) y midiendo cuánto tardaba el animal en reaccionar.

“Descubrimos que cinco días de privación moderada de sueño pueden exacerbar significativamente la sensibilidad al dolor en ratones sanos”, detalló la doctora Alexandre.

Sorprendentemente, los analgésicos comunes como el ibuprofeno no bloquean esa hipersensibilidad al dolor inducida por la privación de horas de descanso.

Los resultados sugieren que los pacientes, usando ese tipo de drogas para mitigar el dolor, podrían tener que incrementar su dosis para compensar la menor eficacia debido a la falta de sueño, lo que incrementaría los riesgos por efectos secundarios.

En cambio, tanto la cafeína como el modafinilo, drogas neuroestimulantes que promueven la vigilia, inhibieron la hipersensibilidad al dolor causada en los ratones privados de sueño, mientras que no tuvieron ningún efecto analgésico en los ratones que no vieron sus horas de descanso reducidas.

“Esto representa un nuevo tipo de analgésico que no se había considerado antes, uno que depende del estado biológico del animal”, explicó el director del laboratorio de la investigación.

“Estas drogas podrían ayudar a romper el ciclo de dolor crónico por el cual el dolor perturba el sueño, lo que luego fomenta el dolor, lo que perturba más aún el sueño”, argumentó.

Los investigadores concluyeron que en vez de tomar analgésicos, los pacientes con dolor crónico podrían beneficiarse de mejores hábitos de sueño o medicamentos para el insomnio por la noche, junto con agentes que incrementen el nivel de alerta durante el día para tratar de romper ese círculo vicioso.




Yuca, energía tropical

• Purificación León
EFE/REPORTAJES

“Los tubérculos de yuca pueden consumirse asados o hervidos, pero generalmente se secan al sol después de remojarlos y luego se convierten en una harina blanca. En algunos países se muele comercialmente la yuca. En algunos de estos procesos el producto final es la tapioca, que es principalmente almidón de yuca”, refleja el informe “Nutrición humana en el mundo en desarrollo”, editado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Un hombre cocinando yuca en plena calle en Honduras.

Un hombre cocinando yuca en plena calle en Honduras.

“La yuca es la tercera fuente más importante de calorías en las regiones tropicales, después del arroz y del maíz. Millones de personas dependen de ella en África, Asia y América Latina”, subraya la FAO.

La yuca tiene “un poquito de vitamina B1 y de ácido fólico y una cantidad algo mayor de vitamina C, de modo que unos 100 gramos de yuca aportan unos 20 miligramos de vitamina C”, explica Juana María González Prada, dietista-nutricionista de la clínica Alimenta, de Barcelona (https://www.alimmenta.com/).

Este alimento contiene “poca proteína y poca grasa y lo que aporta es, sobre todo, carbohidratos complejos, fundamentalmente almidón”, precisa González.

La principal función de los hidratos de carbono es aportar energía al organismo. De hecho, la Fundación Española del Corazón señala que, cada gramo de hidratos de carbono, aporta cuatro kilocalorías.

Existen dos tipos de hidratos de carbono: los sencillos o simples y los complejos, también llamados polisacáridos.

Los primeros pasan a la sangre con rapidez y obligan al páncreas a segregar la insulina necesaria para metabolizarlos. En cambio, los hidratos de carbono complejos van pasando a la sangre lentamente, por lo que fuerzan menos al páncreas.

Los hidratos de carbono presentes en la yuca son complejos, como también lo son los que forman parte de otros alimentos como las patatas, el arroz, el pan o la pasta. Todos ellos son muy útiles para los deportistas, que necesitan consumir una cantidad elevada de carbohidratos para desarrollar su actividad.

Dulce y amarga

González explica que la yuca contiene glucósidos cianógenos, fundamentalmente linamarina, responsables del sabor amargo y que dan lugar a cianuro de hidrógeno, una sustancia tóxica.

Venta de yuca en una frutería. La yuca es un tubérculo de la que se obtiene una harina fina y delicada, conocida como tapioca. —(EFE/Paco Torrente)

Venta de yuca en una frutería. La yuca es un tubérculo de la que se obtiene una harina fina y delicada, conocida como tapioca. —(EFE/Paco Torrente)

Existen dos variedades de yuca: la dulce y la amarga. “La yuca dulce contiene menos de 50 miligramos de estos glucósidos por kilo, mientras que la amarga puede tener hasta 100 miligramos por kilo”, apunta.

La nutricionista indica que la yuca dulce, dada la cantidad de estos glucósidos que contiene, no es tóxica. En cambio, la yuca amarga sí puede dar lugar a intoxicaciones.

En este sentido, señala que nuestro cuerpo cuenta con los mecanismos necesarios para eliminar el cianuro. “Pero si comemos yuca amarga, la cantidad de estos glucósidos que producen cianuro que ingerimos es mayor que la capacidad de nuestro organismo para eliminarlo y nos intoxicamos”, expone.

La especialista manifiesta que, si se ha consumido una dosis toxica, se puede sentir “dolor de cabeza, mareo o desvanecimiento, dolor de estómago y confusión mental”.

Un trabajador extrae una raíz de yuca de la entraña de la tierra.

Un trabajador extrae una raíz de yuca de la entraña de la tierra.

No obstante, destaca que estos síntomas suelen confundirse con los de trastornos del tubo digestivo, por lo que muchas veces no se descubre que hay una intoxicación por glucósidos cianógenos.

“Si te encuentras mal, tienes dolor de cabeza y estás mareado, es difícil que si no le dices al médico que has comido yuca, se le ocurra pensar que estás intoxicado por cianuro”, puntualiza.

La yuca amarga no es apta para cocinar. Sin embargo, en algunas regiones se consume en forma de casabe, unas tortas con un método de elaboración ancestral que procede de los pueblos indígenas americanos.

González advierte que la yuca amarga tiene una cantidad considerable de glucósidos cianógenos.

La nutricionista afirma que el modo de evitar intoxicaciones es prescindir de la yuca amarga y consumir solamente la variedad dulce. “En algunos países, por ejemplo en Australia, sólo se permite comercializar yuca dulce”, expresa.




Enfermos de asma y rinitis sufren más accidentes de tráfico, según un estudio

BARCELONA (EFE) – Los enfermos de asma y rinitis sufren más accidentes de tráfico y la siniestralidad es mayor en función de la gravedad de la patología, según un estudio que se presentará en en el 50 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), que se celebrará en Madrid.

Según adelantó hoy la SEPAR, que tiene su sede en Barcelona (España), para hacer el estudio entrevistaron a 609 conductores habituales, de los que 185 eran pacientes con rinitis o asma del Hospital de Jerez (Cádiz, sur).

Los pacientes asmáticos se clasificaron por su gravedad y grado de control y el grupo de control lo formaban 424 pacientes sin patologías.

El estudio recuerda que en un paciente rinítico cada estornudo equivale a 2-3 segundos, y que en una sucesión de estos un coche a 110 km/h de velocidad recorre 600 metros casi sin control por parte del conductor, por lo que concluye que para las personas que sufren procesos asmáticos o alérgicos, la conducción puede ser peligrosa.

Además, siete de cada 10 personas alérgicas desconocen que el consumo de antihistamínicos puede afectar a la conducción.

El estudio revela también que más de la mitad de los accidentes de tráfico en pacientes asmáticos se concentran en primavera y otoño.

El coordinador del estudio, el doctor José Gregorio Soto, neumólogo y miembro del Área de Asma de SEPAR, lamentó que las enfermedades crónicas inflamatorias de las vías respiratorias no se tengan en cuenta habitualmente como interferencia en las habilidades para conducir vehículos.

“Hay que recordar que la incidencia de alergias en nuestro entorno es cada vez mayor, en determinados momentos estacionales y predominantemente en conductores jóvenes”, señaló Soto.

“Estos problemas pueden hacer la conducción molesta e incluso peligrosa si no están controlados. Creemos que es necesario educar al conductor asmático o rinítico en la repercusión de estos problemas de salud en la conducción”, indicó el neumólogo.

Soto explicó que el estudio revela que la población de asmáticos presentó una mayor prevalencia de accidentes de tráfico que el grupo de control, un 41,6% frente a un 33,8%.

“Esta siniestralidad es mayor en función de la gravedad de la patología. También se hallaron diferencias significativas en el momento en que se produjeron los accidentes, siendo en primavera y otoño donde se concentraron más de la mitad de los accidentes en el grupo de los pacientes asmáticos”, resumió.

En ambas estaciones el grupo con patologías respiratorias sufrió más siniestros que el grupo de control, un 28,8 % frente a un 24,8 % en primavera y un 27,4 % frente a un 11 % en otoño.

La mayoría de pacientes señalaron que su enfermedad interfería con la conducción de vehículos y hasta un 77,7 % relacionaron su patología con los accidentes de tráfico.

El 47,2 % de pacientes riníticos refirieron accidentes previos frente al 33 % de aquellos que no tenían esta afección.

Dentro del grupo de asmáticos, aquellos que presentaban rinitis concomitante (67,6 %) también tenían un mayor historial de accidentes de tráfico que los asmáticos sin rinitis, un 47,2 % ante un 31,7 %.

El estudio apunta a las reacciones alérgicas durante la conducción y el uso de determinados antihistamínicos, que tienen efecto sedante, como principales causas del siniestro.

Según Soto, hay especialistas que consideran que el riesgo de sufrir un accidente de tráfico por parte de un alérgico tratado con estos fármacos es similar al de una persona con un nivel de alcoholemia en sangre de 0,5 gramos por litro, es decir un positivo.




Especias, un toque de salud

Las especias aportan sabor y originalidad a los platos pero, además, su uso es una de las medidas que recomiendan los nutricionistas para reducir el consumo de sal.

• PURIFICACION LEON
Reportaje / EFE

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la sal es la principal fuente de sodio en nuestra alimentación y explica que el elevado consumo de sodio y la absorción insuficiente de potasio contribuyen a la hipertensión arterial y aumentan el riesgo de cardiopatía y accidente cerebrovascular.

Chiles en Nogada. En estos platillos se resaltan los tres colores de la bandera mexicana; verde, el color del chile poblano y el perejil; blanco, la salsa hecha con nueces frescas, crema, queso, leche y una copa de vino fino; y el rojo, los granos de la fruta de granada.

Chiles en Nogada. En estos platillos se resaltan los tres colores de la bandera mexicana; verde, el color del chile poblano y el perejil; blanco, la salsa hecha con nueces frescas, crema, queso, leche y una copa de vino fino; y el rojo, los granos de la fruta de granada.

Así, la OMS considera que la reducción de la ingesta de sal es “una de las medidas más costoeficaces que los países pueden tomar para mejorar la situación sanitaria de la población”.

En el caso de los adultos, la OMS recomienda consumir menos de cinco gramos de sal por día, es decir, una cantidad algo menor de la que cabría en una cuchara de té. No obstante, advierte de que la mayoría de las personas consumen demasiada sal, de 9 a 12 gramos por día en promedio, es decir, dos veces la ingesta máxima recomendada.

En este sentido, Eva Gosenje, miembro del comité científico de la Academia Española de Nutrición y Dietética, subraya que más del 70% de la sal que ingerimos está oculta en los alimentos procesados.

“También conviene saber que el gusto por el sabor salado es adquirido, es decir, educable. Por lo tanto, si reducimos la ingesta de sal, poco a poco conseguiremos inclinarnos hacia sabores menos salados”, indica.

De este modo, comenta que utilizar especias para cocinar “es una de las estrategias que se recomiendan para reducir la cantidad de sal que echamos para dar sabor a los alimentos”.

Basándose en información suministrada por la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA) y por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, desglosa los nutrientes que se hallan en algunas de las especias más utilizadas en la cocina.

PEREJIL. Afirma que el perejil es una especia de bajo valor calórico que tiene 35 kilocalorías (Kcal) por cada 100 gramos.
Contiene proteína, hidratos de carbono y fibra pero no grasa. Las vitaminas más destacadas en el perejil son la A, la C y el ácido fólico. En cuanto a minerales, los más importantes son el calcio, el hierro y el potasio.

ORÉGANO. Otra especia cuyo uso está muy extendido en diferentes países es el orégano. Gosenje explica que 100 gramos de orégano seco tienen unas 418 kcal. El orégano seco aporta hidratos de carbono, fibra, proteína y grasa. También tiene vitamina A, E, B3 o niacina, así como calcio, hierro, potasio, magnesio, fósforo y zinc.

CILANTRO. Este “es un condimento de bajo valor calórico, pues aporta unas 22 kcal por cada 100 gramos. Apenas contiene grasas ni hidratos de carbono, tiene unos dos gramos de proteína y unos tres gramos de fibra”, describe Gonsenje.

Afirma que el cilantro contiene vitamina A, E, C y ácido fólico. Además, en lo relativo a los minerales “cabe destacar sólo el contenido en potasio, que es de unos 520 mg por cada 100 gramos de producto, lo que equivaldría al 26% de la cantidad diaria recomendada”, apunta.

PIMIENTA. La pimienta también se utiliza con asiduidad en la cocina de distintos lugares del mundo. No obstante, Gosenje hace hincapié en la importancia de distinguir entre pimienta negra y blanca porque “si bien en cuanto a contenido en vitaminas y macronutrientes (hidratos de carbono, proteína, grasa y fibra) no existe mucha diferencia, en lo relativo a minerales las diferencias sí son importantes”, advierte.

La nutricionista subraya que en 100 gramos de pimienta negra hay unos 437 mg de calcio, frente a los 266 de la pimienta blanca. La pimienta negra tiene 29 mg de hierro por cada 100 gramos de producto, mientras que la blanca tiene 14,3.

AZAFRÁN. Otra especia muy apreciada es el azafrán. Según explica Gosenje, 100 gramos de azafrán aportan unas 350 kcal. El azafrán contiene hidratos de carbono, proteínas, grasas y una pequeña cantidad de fibra.

El contenido en vitaminas del azafrán es prácticamente insignificante. Respecto a los minerales, destacan el calcio, el hierro, el potasio, el magnesio, el sodio y el fósforo.

CÚRCUMA. Por último, la cúrcuma “contiene unas 300 kcal por cada 100 gramos. Tiene hidratos de carbono, proteínas, fibra y grasa. En cuanto al contenido en vitaminas, es destacable su aporte de vitamina E. Entre los minerales destacan el hierro, el magnesio, el zinc, el potasio, el fósforo y el calcio”, describe.

Aportes saludables

La nutricionista explica qué funciones cumplen en nuestro organismo las vitaminas que forman parte de estas especias. Así, manifiesta que la vitamina A, presente en el perejil, el orégano seco y el cilantro, “tiene una acción antioxidante, interviene en la formación y mantenimiento de la piel, del pelo y de las mucosas, contribuye al crecimiento de huesos y dientes y ayuda a ver cuándo hay poca luz”.

Trabajadores revuelven la pimienta caliente en recipientes en una fábrica de pimienta de la ciudad de Xiazi, provincia de Guizhou, China. —(EFE / Yang jian)

Trabajadores revuelven la pimienta caliente en recipientes en una fábrica de pimienta de la ciudad de Xiazi, provincia de Guizhou, China. —(EFE / Yang jian)

El ácido fólico, que se encuentra en especias como el perejil o el cilantro, “ayuda en el desarrollo del material genético y está implicado en la producción de glóbulos rojos”, expone.

Por su parte, la vitamina C, que se halla en especias como el perejil, el cilantro o la pimienta, “tiene acción antioxidante y es esencial para la estructura de los huesos, los cartílagos, los músculos y los vasos sanguíneos. También contribuye a mantener correctamente los capilares y las encías y ayuda en la absorción del hierro”, agrega.

El azafrán, una de las especias más preciadas.

El azafrán, una de las especias más preciadas.

La vitamina E, presente en la cúrcuma, el orégano seco y el cilantro, “tiene una potente acción antioxidante, es decir, protege los tejidos del cuerpo de su destrucción por parte de los radicales libres que se van produciendo”, señala.

Mientras, la vitamina B3 o niacina, que forma parte del orégano seco, “está implicada en el metabolismo de los macronutrientes de los alimentos: hidratos de carbono, proteínas y lípidos”, comenta.

En cuanto a los minerales, Gosenje expone que el calcio, que se encuentra en varias especias como la cúrcuma, el perejil o el azafrán, “interviene en la formación de huesos y dientes, en la coagulación de la sangre y en la transmisión de los impulsos nerviosos”.

El magnesio, presente en el orégano seco, la pimienta, el azafrán y la cúrcuma, “ayuda en el metabolismo, en la contracción del músculo y en el desarrollo de los huesos,” describe.




Vacaciones, desconexión para disfrutar

La Semana Santa es un paréntesis que nos permite aparcar la rutina y las obligaciones laborales.

• Purificación León
EFE / Reportajes

Si somos personas muy activas, programar muchas actividades para llevar a cabo en Semana Santa puede ser una gran idea.

Si somos personas muy activas, programar muchas actividades para llevar a cabo en Semana Santa puede ser una gran idea.

“Las vacaciones tienen un gran impacto en nuestra salud mental y son necesarias para reducir el estrés laboral y mejorar el rendimiento a la vuelta al trabajo”, señala la psicóloga Patricia Monterrubio Fuentes.

De hecho, “tomarse vacaciones y fines de semana como tiempo de ocio y descanso” es una de las medidas que la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS) recomienda para prevenir estrés y ansiedad, dos de los males más comunes en estos tiempos.

Los especialistas de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos destacan que el estrés puede aportarnos un aumento de energía cuando más lo necesitamos, por ejemplo, si participamos en una competición deportiva, trabajamos en un proyecto importante o nos enfrentamos a una situación peligrosa. No obstante, si dura mucho tiempo y se convierte en crónico, “esos cambios que nos hacen estar alerta se vuelven más dañinos que útiles”, manifiestan.

Calidad, mejor que cantidad

La Asociación Americana de Psicología afirma que, para evitar los efectos negativos del estrés crónico y del agotamiento, necesitamos tiempo para reponernos.

Las vacaciones sirven para desconectar, dejando a un lado nuestras obligaciones y las presiones externas diarias.

Las vacaciones sirven para desconectar, dejando a un lado nuestras obligaciones y las presiones externas diarias.

“Este proceso de recuperación requiere desconectar del trabajo y, para ello, es necesario tener periodos de tiempo en los que no haya que pensar en el trabajo ni participar en actividades relacionadas con él. Por este motivo, es fundamental desconectar de vez en cuando y de la manera que mejor se ajuste a nuestras necesidades y preferencias”, expone.

“No desperdicie sus días de vacaciones. Cuando sea posible, tómese un tiempo para relajarse y descansar y así volverá al trabajo revigorizado y listo para rendir al máximo”, recomienda esta entidad.

De igual manera, Patricia Monterrubio comenta que, en nuestro día a día, no tenemos mucha capacidad para maniobrar, mientras que en vacaciones podemos actuar con mucha más libertad. “Además, el periodo vacacional nos ayuda a reponernos física y emocionalmente del trabajo”, apunta.

“Las vacaciones sirven para desconectar, dejando a un lado nuestras obligaciones y las presiones externas diarias. Nos ayudan a tomar decisiones diferentes, generalmente orientadas al disfrute. Gracias a las vacaciones disponemos de más tiempo con nosotros mismos y, por lo tanto, podemos tomar conciencia de lo que queremos o necesitamos para el futuro”, explica la psicóloga.

En esta cuestión, como en tantas otras, la calidad importa más que la cantidad.

“Lo esencial es que en vacaciones cambiemos las actividades laborales por otras que nos produzcan agrado y satisfacción. Si somos capaces de disfrutar con lo que hacemos, con cuatro o cinco días sería suficiente para desconectar y volver con las pilas cargadas”, subraya.

Los días libres que nos brinda la Semana Santa pueden aprovecharse para hacer esas actividades que nos gustan y que no tenemos tiempo de realizar durante los días laborables o bien pueden emplearse en descansar y relajarse sin preocupaciones.

Las vacaciones sirven para desconectar y en esta cuestión, como en tantas otras, la calidad importa más que la cantidad. —(Foto EFE / Javier Lizón)

Las vacaciones sirven para desconectar y en esta cuestión, como en tantas otras, la calidad importa más que la cantidad. —(Foto EFE / Javier Lizón)

“Las vacaciones deben ajustarse a nuestros gustos y disfrutes. Lo importante es que no tengamos imposiciones y seamos nosotros los que planeemos las actividades en función de nuestros intereses”, destaca la especialista.

“Si somos personas muy activas, programar muchas actividades para llevar a cabo en Semana Santa puede ser una gran idea. Sin embargo, otras personas disfrutarán más sin planificar ninguna actividad en concreto, simplemente teniendo tiempo para descansar o dormir más de lo habitual”, apunta.

Para que las vacaciones tengan el efecto deseado, Monterrubio recomienda desconectar, en la medida de lo posible, de las nuevas tecnologías.

“Sabemos que dejar de lado el teléfono móvil resulta casi imposible. Lo aconsejable sería apagarlo durante las comidas y cenas, así como evitar comprobar el correo constantemente”, manifiesta.

La psicóloga asegura que no es necesario abandonar el domicilio habitual para poder disfrutar de las vacaciones de Semana Santa. “La clave está en no tener imposiciones sobre lo que vamos a hacer”, precisa.

“Lo importante para descansar y desconectar es que seamos nosotros mismos los que decidamos qué tareas hacer teniendo en cuenta lo que nos apetezca en cada momento. Para ello, las decisiones no deben estar condicionadas por nada ni por nadie”, recalca.




Los mejores alimentos para los dientes

Purificación León

Reportajes / EFE

“Nuestra boca, dientes y encías son más que meras herramientas para comer. Son esenciales para la masticación y la salivación, los primeros pasos del proceso digestivo. La boca es el primer punto de contacto con los nutrientes que consumimos, de modo que lo que nos metemos en la boca, no sólo influye en nuestro estado de salud general, también afecta a la  de nuestros dientes y encías”, subraya la Asociación Dental Americana.

Anna Abatzoglou muestra algunos limones de su organización.

Anna Abatzoglou muestra algunos limones de su organización.

En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que las frutas y las verduras son componentes esenciales de una dieta saludable y un consumo diario suficiente podría contribuir a la prevención de enfermedades importantes, como las cardiovasculares y algunos cánceres.

“En general, se calcula que cada año podrían salvarse 1,7 millones de vidas si se aumentara lo suficiente el consumo de frutas y verduras”, manifiesta esta entidad.

Además, las frutas y las verduras ayudan a mejorar la salud bucodental. Así, Iván Malagón, odontólogo y director de Iván Malagón Clinic, afirma que las frutas son nuestras aliadas para tener una buena salud, y puntualiza que si queremos una salud dental adecuada, las manzanas, las uvas o las fresas son alimentos clave.

“La manzana, la pera, la sandía (melón) o el kiwi ayudan a limpiar la superficie de los dientes y de las encías. Por su parte, la uva y el limón son los mejores amigos de una sonrisa resplandeciente ya que tienen un efecto blanqueador natural. Tampoco hay que olvidar a la fresa, que contiene xylitol, una sustancia que ataca directamente a las bacterias de la placa dental y que evita la desmineralización de la dentadura”, explica.

En lo relativo a las verduras, Malagón detalla que los vegetales crujientes ayudan a retirar de los dientes los restos de otras comidas que acaban produciendo manchas.

Las uvas son muy buenas por sus componentes para mantener una sonrisa blanca y una dentadura sana.

Las uvas son muy buenas por sus componentes para mantener una sonrisa blanca y una dentadura sana.

“No te olvides de la zanahoria y el rábano pues, igual que la manzana, limpian la placa bacteriana de los dientes y eliminan los restos de otros alimentos. El apio tampoco puede faltar pues ayuda a combatir el mal aliento”, apunta.

Asimismo, el odontólogo indica que debemos consumir “alimentos ricos en fósforo porque, como el calcio, es fundamental para la estructura de los dientes”.

El fósforo se encuentra en la leche, los huevos, el pescado, las legumbres, las nueces o los calabacines, entre otros alimentos.

Sobre los lácteos, como el yogur, la leche o el queso, Malagón señala que son blanqueadores naturales, limpian los dientes y combaten el mal aliento gracias, sobre todo, al efecto del ácido láctico.

El especialista recomienda elegir té verde para desayunar, “una bebida que combate las enfermedades de las encías y que tiene propiedades antioxidantes. Además, si se acompaña de cereales, ayuda a prevenir la periodontitis”, comenta.

También aboga por condimentar los platos con especias. “Muchas especias ayudan a combatir los efectos negativos de otros alimentos. Es el caso del perejil, la albahaca y la menta, que contrarrestan el efecto del ajo y la cebolla y neutralizan el mal olor”, apunta.

Vino, chocolate y cerveza

No obstante, señala que darse un capricho de vez en cuando no es tan malo como pudiéramos pensar.

“Hay ciertos alimentos que parecen perjudiciales para nuestra salud y para nuestros dientes pero algunos de esos ‘prohibidos’ cuidan nuestra boca. De hecho, el vino tinto, el chocolate y la cerveza, consumidos con moderación, aportan muchos beneficios a nuestra salud bucal”, expone.

El vino tinto, además de aportar diferentes beneficios a nuestra salud general, puede beneficiar directamente a nuestros dientes. —(EFE / Claudio Onorati)

El vino tinto, además de aportar diferentes beneficios a nuestra salud general, puede beneficiar directamente a nuestros dientes. —(EFE / Claudio Onorati)

En este sentido, detalla que el vino tinto, “además de aportar diferentes beneficios a nuestra salud general, puede beneficiar directamente a nuestros dientes. Una de sus últimas aportaciones conocidas es la prevención de la caries”.

Respecto al chocolate, afirma que “esta tentación difícil de resistir mejora la salud bucodental gracias a la teobromina, un componente que ayuda a mineralizar el esmalte y, de este modo, reduce la sensibilidad dental”.

En cuanto a la cerveza, el odontólogo hace hincapié en diferenciar las cervezas negras de las claras o rubias.

“Las últimas, especialmente las artesanales, son más beneficiosas para nuestros dientes ya que proveen al organismo de nutrientes esenciales para la fortaleza de la dentadura como el silicio y el calcio. Además, las cervezas rubias contienen más lúpulo, un componente antioxidante que ayuda a combatir las bacterias y hongos que dañan la boca y que tiene propiedades antiinflamatorias”, detalla.

Sin embargo, hay otros alimentos que se deben tomar con más cautela pues pueden dañar la dentadura. Uno de ellos son las patatas fritas de bolsa, que desgastan el esmalte. Malagón explica que el almidón que contienen se transforma en ácido y ataca el esmalte.

Las bebidas carbonatadas son perjudiciales para la dentadura pues desmineralizan el esmalte. “Si se consumen, es recomendable un buen enjuague después”. Además, resalta los riesgos de los azúcares. “Obviamente el consumo de azúcares no se puede eliminar, pero sí se debería reducir porque producen caries. Una opción es sustituirlos por edulcorantes naturales como la miel que, además, posee propiedades antibacterianas”, aconseja.




Pulpos: ¿animales alienígenas?

• Por Daniel Galilea
Reportajes / EFE

“El ya desaparecido zoólogo británico Martin Wells decía que el pulpo es un extraterrestre y nuestro artículo describe entonces el primer genoma secuenciado de un extraterrestre”, señala Clifton Ragsdale, profesor asociado en Neurobiología y Biología Organística y Anatomía en la Universidad de Chicago (UCH).

Ragsdale es coautor del primer análisis completo del material genético (genoma) del pulpo, efectuado por investigadores de la UCH, la Universidad de California, Berkeley, y el Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa, OIST, en Japón.

Este trabajo, patrocinado por el Consorcio de Secuenciación de Cefalópodos, ha analizado los genes de un pulpo de California denominado ‘Octopus bimaculoides’, descubriendo que tienen diferencias sorprendentes respecto de otros invertebrados.

“El pulpo parece ser totalmente diferente del resto de los animales, incluidos otros moluscos, con sus ocho brazos prensiles, su cerebro de grandes dimensiones y su capacidad inteligente para resolver problemas”, según Ragsdale.

Animales extraños

De hecho, los pulpos, cefalópodos o moluscos depredadores, según la UCH, viven en todos los océanos a casi a todas las profundidades y tienen una historia evolutiva que abarca más de 500 millones de años, mucho antes de que las plantas se trasladaran a la tierra, definiéndolos como “unos animales realmente extraños”.

El “Octopus bimaculoides” ha sido el primer cefalópodos cuyo genoma ha sido secuenciado según la UCH. —(Foto Michael LaBarbera, University of Chicago).

El “Octopus bimaculoides” ha sido el primer cefalópodos cuyo genoma ha sido secuenciado según la UCH. —(Foto Michael LaBarbera, University of Chicago).

Según la UCH, poseen adaptaciones únicas, tales como brazos prensiles alineados con ventosas sensibles a los compuestos químicos presentes en el entorno acuático; ojos similares a los de animales vertebrados; y cerebros altamente desarrollados, que han demostrado capacidades de resolver problemas complicados y comportamientos de aprendizaje.

Se trata de una criatura sin esqueleto y con tres corazones, con medio billón de neuronas distribuidas en ocho brazos tentaculares, cada uno de los cuales puede regenerarse, que posee una “mente propia”, así como músculos que se endurecen temporalmente en sus codos y hombros, señala el OIST.

Además, tienen la misteriosa capacidad de un camuflaje perfecto y decora su guarida con restos de su presa, representando el pináculo de un camino evolutivo alternativo al humano.

Los cefalópodos, un grupo que incluye a los calamares y las sepias y desciende de un antepasado común de movimiento lento parecido a un caracol, se han convertido en unos depredadores activos y llenos de recursos, y han adquirido de algún modo capacidades aparentemente extraterrestres, según el OIST.

Para el OIST el secreto de estas capacidades “de otro mundo” que ostentan los pulpos están escondidas en su genoma.

Cerebro complejo

Los investigadores del OIST (izq. a der.) Eric Edsinger, Daniel Rokhsar y Oleg Simakov.

Los investigadores del OIST (izq. a der.) Eric Edsinger, Daniel Rokhsar y Oleg Simakov.

“El cerebro central rodea el esófago, lo que es típico de los invertebrados, pero también tiene grupos de neuronas en los brazos, que pueden trabajar de forma relativamente autónoma, además de grandes lóbulos ópticos involucrados en la visión”, según Daniel Rokhsar, profesor de Biología Molecular y Celular, en la UC Berkeley, y codirector del estudio, junto a Ragsdale.

Rokhsar afirma que han encontrado varios tipos de genes que se expanden de manera espectacular en el pulpo, en comparación con otros invertebrados, y que creen que desempeñan un papel clave que les permite alcanzar un nuevo nivel de complejidad neuronal.

“Los cefalópodos fueron los primeros seres inteligentes en el planeta”, de acuerdo al biólogo sudafricano Sydney Brenner, Premio Nobel de Fisiología o Medicina, quien inició la colaboración internacional del CephSeq.

“Como seres humanos, nos gusta pensar que somos únicos en términos evolutivos, pero el pulpo podría revelar que este no es el caso ya que, por ejemplo, su cerebro se organizó para poder llevar a cabo tareas increíbles y complejas sin adoptar los principios del cerebro de los vertebrados”, señala la OIST.




Gafas de sol en todo momento

Por Inmaculada Tapia

EFE / REPORTAJES

Son un complemento más de nuestro “look”, las gafas de sol nos añaden un plus de estilo y de cierto misterio al resguardar la mirada de la luz intensa del día.

Originalmente pensadas para el verano, curiosamente los rayos del sol nos impiden ver con claridad también en invierno y los ojos se resienten ante los rayos UVA, por lo que las gafas se convierten en un elemento imprescindible del vestuario.

Prueba de ello ha sido su presentación en los últimos desfiles de París o Madrid, donde los diseñadores han presentado sus propuestas para el otoño-invierno 2017 con gran parte de los “looks” acompañados por gafas.

Aunque lo principal a tener en cuenta es que no vale cualquier tipo de gafa que siente bien al óvalo facial, los especialistas oculares recomiendan utilizar gafas de calidad que protejan un bien preciado, nuestra manera de mirar al mundo: los ojos.

Atención a la elección

La directora técnica y de formación de Óptica Universitaria, Alicia Escuer, aconseja comprar las gafas de sol “en ópticas o centros especializados, porque en estos establecimientos siempre pasan un control de calidad”.

Son un complemento más de nuestro “look”, las gafas de sol, nos añaden un plus de estilo y de belleza.

Son un complemento más de nuestro “look”, las gafas de sol, nos añaden un plus de estilo y de belleza.

Las gafas de mercado callejero pueden “perjudicar nuestra visión”, asegura, y añade que “esas lentes no garantizan la protección del 100% de la radiación ultravioleta, de modo que nos puede pasar más radiación UVA al tener la pupila más dilatada (debido a que la lente es oscura), pues los rayos solares penetran más fácilmente que si no llevásemos gafas”.

A pesar de que en invierno la intensidad no es la misma, no debemos descuidarnos, especialmente por la “posición del sol” más baja en el horizonte, señala Alberto Velarde, fundador de Flamingo Sunglasses.

“Durante los meses de otoño e invierno los ojos se ven expuestos a una mayor radiación ultravioleta por la situación del sol y, al contrario de lo que pensamos, hay que protegerlos más”, incide Velarde.

Este experto apunta también a que la contaminación y efecto de las calefacciones en el ambiente generan un ambiente seco y frío, a pesar de la lluvia, que provoca la irritación de los ojos,  un enemigo también a batir.

Más allá del invierno

La temporada de invierno también ayuda a que nos concentremos más en este complemento, pues en ella aumenta su intensidad el reflejo del sol y no hay que olvidar que, debido a la altitud, existe una mayor radiación ultravioleta.

Una razón por la que los especialistas de Multiópticas proponen sus gama “Mó” con estilo “oversize” para proteger la parte superior del rostro.

De la nieve, al surf o a los fanáticos del skate, la firma Northweek busca proteger a aquellos fascinados por los deportes extremos y de aventura a los que se dirige con unas gafas de diseño ergonómico, con colores vibrantes y lentes de protección total UV400.

Buscando un “look” joven y urbano, algo desenfadado, la firma Wolfnoir apuesta por una gran variedad de gafas para que jóvenes y no tan jóvenes encuentren una propuesta que se adapte a sus necesidades.

Conscientes la importancia que marcan las gafas en la belleza y el estilo, la firma de ropa TCN ha lanzado una colección que va, desde el marrón, gris, azul marino y crema, dotadas de la máxima protección solar a los rayos y que incluyen un tratamiento antirayado resistente al impacto.

Buscando el homenaje, Carolina Herrera ha conmemorado sus 35 años en el mundo de la moda con el lanzamiento de uno de sus modelos más icónicos, las gafas con montura de lunares en blanco y negro. Un modelo de inspiración “vintage”, con lentes de ojo de gato ahumadas, el toque “chic” para lucir más bellas.




Tabaco…, pa’ fuera

El tabaco contiene más de 3,500 sustancias tóxicas.

Purificación León (EFE / Reportajes)

“El tabaco mata hasta a la mitad de sus consumidores”, destaca la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esta entidad explica que el tabaco “mata cada año a casi 6 millones de personas, de las que más de 5 millones son consumidores del producto y más de 600.000 son no fumadores expuestos al humo del tabaco ajeno”.

Así, la OMS considera al tabaco “una de  las mayores amenazas para la salud pública que ha tenido que afrontar el mundo”.

“Los fumadores no son conscientes de que un cigarrillo es un producto diseñado para crear y mantener la adicción. La nicotina tiene una capacidad adictiva que supera cinco veces a la cocaína y su única finalidad es producir una falsa sensación de placer que engancha”, señala Juan Antonio Riesco. El neumólogo añade que se trata de una adicción que “acaba matando a la mitad de sus consumidores habituales”.

Para ayudar a los fumadores a dejar el tabaco, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) indica que al encender un cigarrillo llegan al organismo “más de 3.500 sustancias tóxicas que, de ningún otro modo, aceptaríamos inhalar o ingerir.

Se trata, por ejemplo, de monóxido de carbono, acetona, naftalina, disolventes, amoniaco, insecticida DDT, plomo, cadmio, elementos radioactivos como Polonio 210 y hasta 40 sustancias cancerígenas”.

Ventajas de dejar el tabaco

Los especialistas del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS, siglas en inglés) ponen de manifiesto las ventajas que ofrece dejar de fumar. Una de ellas es una mejora en las relaciones sexuales.

“Los hombres que dejan de fumar podrían tener mejores erecciones, mientras que las mujeres podrían conseguir mejores orgasmos y excitarse con mayor facilidad”, detallan.

Un hombre fumando visto a través de un cenicero de cristal con colillas en un bar de Birmingham, Alabama.

Un hombre fumando visto a través de un cenicero de cristal con colillas en un bar de Birmingham, Alabama.

A la vez, indican que dejar el tabaco incrementa la fertilidad. “Dejar de fumar mejora el revestimiento del útero y puede hacer que el esperma de los hombres sea más potente”, precisan. “Pero lo más importante es que abandonar el tabaco hace aumentar las posibilidades de dar a luz un bebé sano”, subrayan.

Estos expertos señalan otras ventajas de deshacerse del tabaco, como tener unos dietes más blancos, un aliento más fresco o lucir una piel más joven.

De igual manera, indican que dejar de fumar “hace que mejoren el gusto y el olfato, permite disminuir el estrés y ayuda a respirar con más facilidad”.

En este sentido, afirman que quienes dejan de fumar respiran con mayor facilidad y tosen menos, pues su capacidad pulmonar puede incrementarse hasta un 10% en un año.

“En la veintena y la treintena, el efecto del tabaco sobre la capacidad pulmonar puede que no sea perceptible, salvo cuando se corre. No obstante, dicha capacidad disminuye con la edad. Así, años más tarde tener la máxima capacidad pulmonar puede suponer la diferencia entre una vejez activa y jadear al caminar o subir las escaleras”, puntualizan.

Expresan que dejar el tabaco es una buena medida para vivir más. “Las personas que dejan de fumar a los 30, añaden 10 años más a su vida y quienes abandonan este hábito a los 60, suman tres años a la suya”, apuntan.

Por ello, afirman que nunca es demasiado tarde para beneficiarse de las ventajas de parar de fumar.

La OMS pide más impuestos sobre el tabaco para reducir el número de víctimas. —(Infografía EFE)

La OMS pide más impuestos sobre el tabaco para reducir el número de víctimas. —(Infografía EFE)