Vigilancia fue clave en persecución de Boston

DAVID CRARY/AP 

El rol que han desempeñado las cámaras de vigilancia en la investigación sobre los atentados de Boston podría ser augurio de una mayor popularidad de ese método policial para resolver crímenes, y en algunos casos para evitarlos.

Poco después de los estallidos en la meta del maratón en Boston el lunes, la policía obtuvo una vasta cantidad de imágenes, no sólo de sus propias cámaras de seguridad sino también de las cámaras y teléfonos celulares de testigos, y de las cámaras de vigilancia de comercios en la zona.

El jueves, el FBI difundió imágenes de una de las cámaras en que mostraba a los dos sospechosos. Uno de ellos murió abatido la madrugada del viernes en un enfrentamiento con la policía; el otro, que era su hermano, sigue prófugo.

Las ventajas de esta observación constante son obvias: la policía tiene más posibilidades de resolver crímenes, y en algunos casos, de prevenirlos. David Antar de IPVideo Corporation, una compañía con sede en Nueva York, dice que las cámaras de seguridad pueden ser programadas para que emitan una alerta si un bolso es abandonado o si se detecta alguna actividad sospechosa.

Las desventajas, según grupos de derechos civiles, es la pérdida de la privacidad.

“Se hace cada vez más y más difícil ir por la vida sin que nuestros movimientos queden registrados”, comentó Ben Wizner, un abogado que trabaja para la Asociación Nacional para la Defensa de los Derechos Civiles (ACLU).

“La ACLU no tiene objeción a que hayan cámaras en lugares públicos que puedan ser objectivos para ataques terroristas”, expresó Wizner. “A lo que sí tenemos objeción es a tener una sociedad en que las cámaras están en tantas partes que no podemos ir por nuestras vidas en ninguna parte sin que ello esté registrado an alguna parte para siempre”.

En la década pasada, la magnitud de la vigilancia— tanto privada como estatal — ha aumentado exponencialmente. Apenas esta misma semana, gracias a cámaras de seguridad se pudo apresar a una pareja en Texas en conexión con el asesinato de dos fiscales y la esposa de uno de los fiscales. Las autoridades dicen que el hombre señalado de los crímenes, un ex juez, estaba enfurecido porque había sido convicto de robar computadoras del gobierno, un delito que a su vez fue captado por cámaras de seguridad.

Y por supuesto existe la “autovigilancia”. Millones de personas se registran en el sitio de internet Foursquare para informar a otros de su ubicación; otros millones inadvertidamente están registrando donde están por el sólo hecho de llevar consigo sus teléfonos celulares.

Las fotografías y los videos pueden aparecer por la internet, al alcance de cualquier persona en el mundo inclusive las agencias policiales, gracias a tecnologías como Instagram, Facebook, Twitter y otros.

La actitud pública hacia las cámaras de vigilancia parece estar cambiando. Hay una generación de adolescentes y adultos jóvenes que se han criado usando los medios sociales de internet y se sienten cómodos con la idea de que su información sea algo público.

“Los estadounidenses siempre dicen que la privacidad es uno de los principios básicos que más aprecian, pero lo que ocurre es que ello se está perdiendo de manera gradual, silenciosa”, expresó Jonathan Turley, profesor de derecho de la Universidad George Washington University.

“Los seres humanos necesitan a veces sentir que pueden vivir sin ser observados constantemente, es algo esencial para nuestro derecho a la libre asociación y la libre expresión”, dijo Turley. “Sin embargo ahora tenemos toda una generación que se ha criado acostumbrada a poner sus cosas en público. Son más tolerantes hacia la vigilancia estatal, pero eso puede ser peligroso para una sociedad libre”.

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La corresponsal de la AP Paisley Dodds contribuyó a esta nota desde Londres.

David Crary en Twitter: http://twitter.com/CraryAP




Policía: Muere sospechoso de bombazos en Boston

Por MEGHAN BARR y KATIE ZEZIMA 

WATERTOWN, Massachusetts, EE.UU. (AP) — La policía está cerrando algunos barrios de Boston y de sus suburbios del oeste mientras buscan a uno de los sospechosos del atentado con bombas al maratón, luego de que el otro murió en enfrentamiento con policías.

Las autoridades instaron a residentes de Watertown, Newton, Waltham, Belmont, Cambridge y los barrios Allston-Brighton de Boston a que permanezcan en el interior de sus viviendas. Todo el transporte masivo fue interrumpido.

El anuncio emitido la mañana del viernes ocurrió horas después de la muerte del sospechoso conocido como el hombre de la gorra negra tras ser identificado en videos de vigilancia del maratón. El hombre con la gorra blanca está en fuga.

El fiscal de distrito de Middlesex dijo que los dos hombres son sospechosos de la muerte de un policía del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT por sus iniciales en inglés) en terrenos del colegio la noche del jueves, de robar posteriormente a mano armada un automóvil y de liberar luego al conductor sin ocasionarle daño. Horas antes, la policía había publicado fotografías de los sospechosos de las explosiones y pedido ayuda al público para encontrarlos.

Police Converge MassUna fotografía nueva del sospechoso fugado fue publicada más tarde mostrándolo con sudadera gris con capucha. Fue tomada en un mini supermercado 7-Eleven en Cambridge, justo al otro lado del río Charles de Boston.

Las primeras imágenes fueron presentadas horas después de que el presidente Barack Obama y la primera dama Michelle Obama asistieron a un servicio interreligioso en una catedral católica romana en Boston para recordar a las víctimas de los bombazos.

Las autoridades señalaron que los sospechosos lanzaron explosivos desde el vehículo mientras la policía los seguía hasta Watertown. Los sospechosos y los agentes intercambiaron disparos y uno de los sospechosos fue herido de gravedad y falleció más tarde.

“Creemos que es terrorista”, dijo el comisionado de Policía de Boston Ed Davis. “Creemos que es un hombre que vino aquí a matar gente”.

El FBI dijo que estaba trabajando con las autoridades locales para determinar qué sucedió.

Doctores del Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston, adonde fue llevado el sospechoso que falleció posteriormente, dijeron que atendieron al hombre por una herida ocasionada al parecer por un estallido y por varias heridas por disparos. No dijeron si el paciente al que atendieron, quien ingresó con la policía, era el sospechoso de la gorra negra identificado en videos de vigilancia del maratón.

A la balacera en el campus Cambridge del MIT ocurrida la noche del jueves siguieron reportes de disparos y explosiones en Watertown, aproximadamente 16 kilómetros (10 millas) al oeste de Boston.

El policía del MIT estaba respondiendo a un reporte sobre un disturbio cuando recibió varios disparos, según un comunicado de la oficina del fiscal de distrito de Middlesex y de la policía de Cambridge donde se señaló que no hubo otras víctimas.

En Watertown, testigos reportaron haber escuchado varios disparos y explosiones alrededor de la 1 a.m. del viernes. Decenas de agentes de policía y del FBI estaban en el barrio buscando al segundo sospechoso, mientras un helicóptero volaba en círculos sobre el área.

David Procopio, portavoz de la policía estatal, dijo: “El incidente en Watertown involucró lo que creemos fueron posiblemente, potencialmente, dispositivos explosivos usados contra los agentes policiacos”.

El taxista de Boston Imran Saif dijo que estaba de pie en una esquina en una barricada de la policía frente a un restaurante pequeño cuando escuchó una explosión.

“Escuche un estallido fuerte y después una rápida sucesión de tiros”, comentó. “Sonó como armas automáticas. Y luego escuché una segunda explosión”.

Agregó que podía oler que algo se quemaba y avanzó para comprobarlo, pero residentes del área le gritaron desde sus ventanas, “¡Hey, son disparos! ¡No vayas en esa dirección!”.

El MIT dijo después de la balacera ocurrida a las 10:30 p.m. que agentes estaban revisando exhaustivamente el campus en Cambridge e instando a la gente a permanecer en el interior. Instaron a la gente a mantenerse alejada del Edificio Stata, un edificio de uso mixto con oficinas de profesores, salones de clase y área común.

Horas más tarde, el MIT, que tiene aproximadamente 11.000 estudiantes, dijo que el campus estaba a salvo pero que el atacante seguía fugado.




Explosión en Texas es un “escenario de pesadilla”

Por JOHN L. MONE y MICHAEL BRICK 

WEST, Texas, EE.UU. (AP) — La mortal explosión en una planta de fertilizantes en Texas es un “verdadero escenario de pesadilla”, dijo el jueves el gobernador de ese estado Rick Perry.

Los rescatistas buscaban el jueves sobrevivientes de la gigantesca explosión en un pequeño poblado de Texas que dejó de cinco a 15 muertos y más de 160 heridos, al tiempo que demolió la planta y arrasó varias cuadras a la redonda.

Perry enfatizó durante una conferencia de prensa que gran parte de la información sobre las víctimas es “muy preliminar”, y dijo que el presidente Barack Obama ha ofrecido declarar el condado de McLennan como una emergencia elegible para ayuda federal.

La explosión en el centro de West, una comunidad agrícola a unos 32 kilómetros (20 millas) al norte de Waco, sacudió la tierra con la fuerza de un pequeño sismo y se pudo escuchar a decenas de kilómetros. Generó llamaradas enormes que ascendieron en el cielo nocturno y arrojó brasas ardientes y escombros sobre los aterrorizados residentes.

“Aún están extrayendo heridos y evacuando gente de sus casas”, dijo William Patrick Swanton, sargento de la policía de Waco, el jueves en la madrugada.

“En un momento dado, esto se convertirá en un operativo de recuperación, pero ahora seguimos en búsqueda y rescate”, agregó después.

Swanton dijo que las autoridades creen que entre cinco y 15 personas murieron a causa de la explosión, pero insistió en que es un cálculo muy preliminar. No hay indicios de que el siniestro sea algo más que un accidente industrial, agregó.

Entre los muertos figura al parecer un equipo de bomberos voluntarios de entre tres y cinco integrantes y un policía que acudieron a la planta West Fertilizer Co. en respuesta a un aviso de fuego poco antes de la explosión. Una tormenta eléctrica se extendía por la zona mientras el jueves por la mañana seguían buscando a los desaparecidos.

La explosión ocurrida hacia las 8 de la noche demolió una zona de cuatro cuadras en torno a la planta, que según el concejal Al Vanek quedó “totalmente diezmada”. Fueron destruidas de 50 a 75 casas, un complejo de apartamentos con unas 50 unidades que un policía estatal dijo quedó convertido en un “esqueleto”, una escuela secundaria y la residencia de ancianos West Rest Haven, de donde fueron evacuados 133 pacientes, algunos de ellos en silla de ruedas.

En las horas que siguieron a la explosión, los habitantes deambulaban por las calles oscuras y ventosas en busca de refugio. Entre ellas estaba Julie Zahirniako, quien dijo que ella y su hijo, Anthony, habían estado jugando en un campo de recreo escolar cerca de la planta cuando se produjo el estallido.

Su hijo se elevó 1,2 metros (cuatro pies) y se rompió las costillas. Ella vio gente que salía corriendo de la residencia de ancianos y el techo de la escuela elevándose hacia el cielo.

“El fuego estaba tan alto”, señaló. “El ruido era fuertísimo. La tierra y todo se sacudía”.

Otros testigos dijeron que el panorama se asemejaba al atentado de 1996 en Oklahoma City. Las autoridades indicaron que la planta fabricaba materiales parecidos a los que se usaron en la elaboración de la carga explosiva que demolió el edificio federal Murrah en esa ciudad.

Aunque las autoridades dijeron que pasará algún tiempo antes de conocer el número de muertos, indicaron que los heridos sumaban más de 160 el jueves en la madrugada.

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Los periodistas de The Associated Press Schuyler Dixon y Terry Wallace en Dallas, y Betsy Blaney en Lubbock, contribuyeron a este despacho.




Acusan a detenido de amenazar a Obama

Por HOLBROOK MOHR y ADRIAN SAINZ 

CORINTH, Misisipí, EE.UU. (AP) — Un hombre en Misisipí acusado de enviar al presidente y otros funcionarios cartas que presuntamente contenían ricina —una poderosa toxina— se vio sorprendido por su arresto y sostiene que es inocente, de acuerdo con su abogada.

Paul Kevin Curtis, de 45 años, compareció el jueves ante un tribunal en Oxford, Misispí. Es acusado de amenazar al presidente Barack Obama y otros funcionarios, dijo el Departamento de Justicia.

Su abogada Christi R. McCoy dice que Curtis sostiene “100% que no hizo esto”. Aseguró que lo conoce y a su familia y le cuesta creer los cargos en su contra.

McCoy añadió que aún no decide si va a buscar una audiencia para determinar si Curtis es mentalmente competente para enfrentar un juicio.

De acuerdo con una declaración jurada del FBI difundida el jueves, Curtis envió tres cartas que contenían supuestamente ricina al presidente Barack Obama, al senador federal Roger Wicker y a un juez en Misisipí.

Las cartas decían:

“Nadie quiso escucharme antes. Todavía hay ‘Partes Faltantes’. Quizá ahora haya atraído su atención incluso si eso significa que alguien debe morir. Esto debe parar. Ver algo equivocado y, no denunciarlo, es ser un cómplice silencioso para su continuación. Soy KC y apruebo este mensaje”.

De acuerdo con la declaración jurada, Curtis envió varias cartas con el mensaje “este es Kevin Curtis y apruebo este mensaje” a la oficina del senador Wicker.

En varias cartas dirigidas a Wicker y otras autoridades, Curtis dijo que estaba escribiendo una novela titulada “Missing Pieces” (Partes Faltantes) sobre la venta de partes del cuerpo en el mercado negro.

Curtis también había difundido un contenido escrito similar al de las cartas en su página de Facebook, de acuerdo al documento.

En el documento se indica que Curtis había exhibido durante años desconfianza hacia el gobierno. En 2007, la ex esposa de Curtis llamó a la policía en Booneville, Misisipí, para denunciar que su esposo deliraba en extremo, que tenía una actitud antigubernamental y creía que el gobierno lo espiaba con aviones teledirigidos.

Curtis fue arrestado el miércoles en su casa en Corinth, cerca de la demarcación estatal con Tenesí.

Curtis vivía desde diciembre en Corinth, una ciudad de unos 14.000 habitantes en el extremo noreste de Misisipí, pero la policía local no había tenido contacto con el antes de su arresto, dijo el jueves a The Associated Press el capitán del Departamento de Policía local, Ralph Dance.

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Los periodistas de The Associated Press que contribuyeron a este despacho desde Washington fueron Eileen Sullivan, Laurie Kellman, Donna Cassata, Henry Jackson y Eric Tucker.




Buscan a sospechoso de los ataques en Boston

Por DENISE LAVOIE y RODRIQUE NGOWI 

BOSTON (AP) — La trabajosa tarea de identificar al autor o los autores de los ataques en el maratón de Boston a través de las imágenes de cámaras, videos y fotografías entregó una posible pista cuando se detectó en un video a un hombre que deja caer un bolso y después se retira del lugar de la segunda de las dos explosiones mortíferas.

La imagen —hallada en la cámara de vigilancia de una tienda por departamentos cerca de la meta de la carrera— fue revelada por un político de la ciudad dos días después de los ataques que dejaron tres muertos y más de 170 heridos. La grabación no se ha hecho pública.

El presidente Barack Obama planeaba asistir el jueves a un servicio en homenaje a las víctimas en Boston, donde la policía estaba estacionada en las esquinas céntricas y algunos residentes admitían estar nerviosos de transitar en espacios públicos.

La gente se congregó horas antes de un servicio interreligioso el jueves por la mañana en la catedral católica de la ciudad.

El gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, dijo que compartía la frustración de que los responsables de los ataques no hubiesen sido apresados, pero admitió que la solución del caso “no llegará por arte de magia”.

“Va a resultar del trabajo cuidadoso que exige una investigación minuciosa”, afirmó. “Eso significa inspeccionar centímetro a centímetro el par de cuadras de la escena del incidente y recoger evidencias y seguir las pistas, lo que tomará tiempo”.

Las bombas fueron fabricadas con ollas a presión ordinarias de cocina llenas de explosivos, clavos y balines metálicos, dijeron los investigadores y otros allegados al caso. Los investigadores sospechan que las dos ollas estaban ocultas en bolsones negros que fueron dejados sobre el asfalto.

Como consecuencia, buscaban imágenes de quienes portaran bolsas negras de apariencia pesada. Los investigadores han apelado al público para que les proporcionen videos y fotos de la línea de llegada.

El presidente del concejo municipal Stephen Murphy, quien dijo haber sido informado por la policía de Boston, dijo que los investigadores vieron la imagen de un hombre que deja caer un bolso y compararon el hallazgo con descripciones de testigos de alguien que se retiró de lugar.

El video de un comercio “confirma que se ve a un sospechoso arrojar un bolso cerca del lugar de la segunda explosión y alejarse”, dijo Murphy.

Por otra parte, un funcionario policial que no estaba autorizado a comentar el caso públicamente pero que habló con The Associated Press bajo la condición del anonimato solo confirmó que las autoridades tienen la imagen de un posible sospechoso no identificado.

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Los periodistas de Associated Press Jay Lindsay, Pat Eaton-Robb, Steve LeBlanc, Bridget Murphy y Meghan Barr en Boston; Eileen Sullivan, Julie Pace y Lara Jakes en Washington, y Marilynn Marchione en Milwaukee contribuyeron a este informe. 




Gigantesca explosión arrasa planta de Texas

Por JOHN L. MONE y MICHAEL BRICK 

WEST, Texas, EE.UU. (AP) — Los rescatistas buscaban sobrevivientes el jueves de una gigantesca explosión en una planta de fertilizantes de un pequeño poblado de Texas que dejó de cinco a 15 muertos y más de 160 heridos, al tiempo que demolió la planta y arrasó varias cuadras a la redonda.

La explosión en el centro de West, una comunidad agrícola a unos 32 kilómetros (20 millas) al norte de Waco, sacudió la tierra con la fuerza de un pequeño sismo y se pudo escuchar a decenas de kilómetros. Generó llamaradas enormes que ascendieron en el cielo nocturno y arrojó brasas ardientes y escombros sobre los aterrorizados residentes.

“Aún están extrayendo heridos y evacuando gente de sus casas”, dijo William Patrick Swanton, sargento de la policía de Waco, el jueves en la madrugada.explosion texas nube 833

“En un momento dado, esto se convertirá en un operativo de recuperación, pero ahora seguimos en búsqueda y rescate”, agregó después.

Swanton dijo que las autoridades creen que entre cinco y 15 personas murieron a causa de la explosión, pero insistió en que es un cálculo muy preliminar. No hay indicios de que el siniestro sea algo más que un accidente industrial, agregó.

Entre los muertos figura al parecer un equipo de bomberos voluntarios de entre tres y cinco integrantes y un policía que acudieron a la planta West Fertilizer Co. en respuesta a un aviso de fuego poco antes de la explosión. Una tormenta eléctrica se extendía por la zona mientras el jueves por la mañana seguían buscando a los desaparecidos.

La explosión ocurrida hacia las 8 de la noche demolió una zona de cuatro cuadras en torno a la planta, que según el concejal Al Vanek quedó “totalmente diezmada”. Fueron destruidas de 50 a 75 casas, un complejo de apartamentos con unas 50 unidades que un policía estatal dijo quedó convertido en un “esqueleto”, una escuela secundaria y la residencia de ancianos West Rest Haven, de donde fueron evacuados 133 pacientes, algunos de ellos en silla de ruedas.

En las horas que siguieron a la explosión, los habitantes deambulaban por las calles oscuras y ventosas en busca de refugio. Entre ellas estaba Julie Zahirniako, quien dijo que ella y su hijo, Anthony, habían estado jugando en un campo de recreo escolar cerca de la planta cuando se produjo el estallido.

Su hijo se elevó 1,2 metros (cuatro pies) y se rompió las costillas. Ella vio gente que salía corriendo de la residencia de ancianos y el techo de la escuela elevándose hacia el cielo.

“El fuego estaba tan alto”, señaló. “El ruido era fuertísimo. La tierra y todo se sacudía”.

Otros testigos dijeron que el panorama se asemejaba al atentado de 1996 en Oklahoma City. Las autoridades indicaron que la planta fabricaba materiales parecidos a los que se usaron en la elaboración de la carga explosiva que demolió el edificio federal Murrah en esa ciudad.

Aunque las autoridades dijeron que pasará algún tiempo antes de conocer el número de muertos, indicaron que los heridos sumaban más de 160 el jueves en la madrugada.

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Los periodistas de The Associated Press Schuyler Dixon y Terry Wallace en Dallas, y Betsy Blaney en Lubbock, contribuyeron a este despacho.




Envían carta sospechosa al presidente Barack Obama

Por JULIE PACE

WASHINGTON (AP) — El Servicio Secreto interceptó una carta dirigida al presidente Barack Obama que contenía “una sustancia sospechosa”.

Un funcionario policial dijo que la carta es muy similar a la enviada recientemente al senador republicano Roger Wicker, que según se comprobó el martes contenía ricino venenoso. La fuente reclamó anonimato por no estar autorizada a discutir una investigación en curso.

Las cartas fueron recibidas en instalaciones separadas donde se clasifica la correspondencia dirigida a la Casa Blanca y el Capitolio. No están localizadas en los complejos de la residencia presidencial y el Congreso.

La detección de las cartas sospechosas se produce en momentos de tensiones en Washington y otras partes del país desde el estallido de dos bombas el lunes durante el Maratón de Boston que dejó tres muertos y más de 170 heridos. La policía no ha dicho si supone que hay una relación entre las bombas y las cartas.

El vocero del Servicio Secreto Ed Donovan dijo que la carta a Obama fue interceptada el martes. El mismo día las autoridades del Congreso alertaron al público sobre la carta a Wicker. El Servicio Secreto está trabajando en la investigación junto con el FBI y la policía del Capitolio, dijo Donovan.




Hallan circuito de posible bomba en Boston

Por JAY LINDSAY y EILEEN SULLIVAN

BOSTON, Massachusetts, EE.UU. (AP) — Las autoridades que investigan los cruentos atentados con bomba durante el maratón de Boston han recuperado el fragmento de un circuito que creen fue parte de los artefactos explosivos y hallaron además la tapa de una olla exprés que al parecer salió expulsada hasta la azotea de un edificio cercano, dijo el miércoles un funcionario.

Un agente policial enterado de las investigaciones confirmó a The Associated Press que las autoridades han recogido lo que creen son partes con las que se construyeron los artefactos explosivos. El funcionario solicitó el anonimato porque no estaba autorizado a hacer declaraciones sobre las pruebas que se han recabado en la actual investigación.

Una persona cercana a la pesquisa había dicho antes a la AP que las bombas consistieron de explosivos colocados en ollas exprés de seis litros (1,6 galones); a una se le agregaron trozos de metal así como balines, y a la otra, clavos.

Por su parte, un doctor del Centro Médico de Boston dijo el miércoles que continúan en condición crítica en el lugar dos pacientes, entre estos un niño de cinco años. Decenas de heridos fueron dados de alta de diversos hospitales en los alrededores de Boston.

Los diversos organismos policiales solicitaron el martes a la ciudadanía que facilite fotos, videos o cualquier información que les ayude a resolver el atentado con dos bombas que el lunes causó tres muertos y más de 170 heridos.

Los investigadores difundieron información sobre las bombas, en las que se utilizaron ollas exprés llenas de explosivos, clavos y trozos de hierro; según el FBI, nadie se ha adjudicado los estallidos de las bombas.

“Alguien debe saber quién hizo esto”, dijo Richard DesLauriers, agente del FBI en conferencia de prensa en la que detalló el tipo de pistas que pudo haber dejado quien cometió las explosiones. “Lo más importante es que la persona que perpetró esto es amigo, vecino, compañero de trabajo o pariente de alguien”, apuntó.

El presidente Barack Obama consideró el atentado un acto de terrorismo pero afirmó que las autoridades desconocen “si fue planeado y ejecutado por alguna organización terrorista, externa o interna, o si fue el acto de un individuo malévolo”. Obama tiene intención de asistir el jueves a un servicio interreligioso en honor de las víctimas en Boston.

Numerosas víctimas de los atentados explosivos en Boston continuaban hospitalizadas, muchas con heridas graves. Los médicos que atendieron a los heridos corroboraron las versiones de que las bombas estaban llenas de metralla y que fueron diseñadas para causar tumulto.

Entre las 17 víctimas que continuaban en condición crítica figuraban un niño de cinco años, una niña de nueve y un chico de 10 años.

El jefe de cirugía traumática en el Centro Médico de Boston dijo que la mayoría de las heridas atendidas en el hospital fueron de piernas tras los bombazos en el maratón.

“Teníamos muchos lesionados en las extremidades inferiores, así que creo que los daños fueron muy cerca del suelo, no hacia arriba”, dijo el doctor Peter Burke.

“Los pacientes que tenían lesiones en la cabeza fueron golpeados por cosas o por fragmentos que salieron hacia arriba”, agregó.

Un informe de inteligencia entregado a las fuerzas policiales incluye la foto de una olla exprés destruida y una bolsa negra también destruida que el FBI dijo fueron parte de una bomba que estalló durante el maratón.

DesLauriers dijo que la cooperación de parte de la comunidad será muy importante en la investigación. Afirmó que el rango de sospechosos continúa siendo amplio y que para el mediodía del martes se habían recibido más de 2.000 avisos.

Las bombas estallaron con diferencia de 10 segundos o más, arrancaron extremidades a las víctimas y dejaron las calles salpicadas de sangre. Los estallidos ocurrieron cerca de la línea de meta y convirtieron instantáneamente la fiesta de la carrera en una escena dantesca de confusión, horror y actos de heroísmo.

En las explosiones perdieron la vida Martin Richard, de ocho años, de Boston, y Krystle Campbell, de 29 años, de Medford. El periódico Shenyang Evening News, un diario estatal chino, identificó a la tercera víctima como la china Lu Lingzi, estudiante graduada de la Universidad de Boston.

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Sullivan informó desde Washington. Contribuyeron a este despacho los periodistas de The Associated Press, Pat Eaton-Robb, Steve LeBlanc, Bridget Murphy, Rodrique Ngowi y Meghan Barr, en Boston; Julie Pace y Lara Jakes, en Washington; Paisley Dodds, en Londres; Lee Keath, en El Cairo; y Marilynn Marchione, en Milwaukee, además del periodista investigador Randy Herschaft, en Nueva York.