Crece la tensión entre familiares de militares boricuas

Michelle Gonzalez 20 April, 2017 0
Crece la tensión entre familiares de militares boricuas

 

Michelle González Paonessa

Redacción El Expresso

michelle@elexpresso.com

 

Miles los puertorriqueños se muestran preocupados diariamente por la guerra en Siria, en la que Estados Unidos ha estado interviniendo.

Un alto número de soldados, pertenecientes a las diversas fuerzas armadas, son boricuas.

Así se siente Celeste Alayón, abuela de Erick Miranda, quien actualmente se destaca a unas cuantas millas de distancia en Siria donde se han estado registrando cientos de muertes semanales, mayormente civiles inocentes incluyendo niños y ancianos.

La indignación mundial estalló recientemente cuando, se alega, el gobierno sirio lanzó bombas químicas que mataron a 83 civiles, la mayoría, niños.

“Siempre estamos preocupados por lo que está sucediendo por allá, estamos pendientes a las noticias, pero vivimos con una tensión, en agonía, pidiéndole mucho a Papá Dios para que proteja a mi nieto y no le suceda nada”, expresó la nonagenaria residente de Bayamón.

En el caso de los familiares de un joven boricua residente en Hawai, su progenitora Enid Vázquez, se muestra esperanzada de que su hijo permanezca en la Isla de Maui, donde reside desde hace varios años con su esposa e hija, y se desempeña como especialista en comunicaciones.

“Yo tengo los nervios de punta, aunque él permanece en Hawai. Lo primero que te puedo decir es que sufro porque nuestros jóvenes se están enlistando, no porque les guste la milicia. Lo hacen porque no tienen otra alternativa con estudios y no consiguen trabajo. Nuestros jóvenes son muy unidos a su familia para todo, y el tener que alejarse es un dolor que envuelve a todos padres, madres, hermanas, sobrinos abuelos, amistades. Los americanos no son como los puertorriqueños. Allá los jóvenes cumplen 18 y se van de la casa y no hay ese sentido de vida familiar; nosotros estamos juntos en todas las cosas buenas y no tan buenas”, indicó Vázquez.

Otra preocupada por esa guerra en el Medio Oriente es la esposa de Joel Molina, quien pertenece a la Infantería del Army y se mantiene residiendo en Joint Base Lewis—McChord, en Seattle, Washington.

El padre de tres varones y una bebé de 11 meses, por el momento continúa en esas base militar aunque es soldado activo.

“Para nada quiero que mi esposo vaya a Siria, eso sería lo peor de esta vida, ya que tenemos que separarnos por mucho tiempo y estar con la preocupación de si le pasara algo”, expresó la esposa del militar, Heidi Enid Ibarra quien, además, cuenta que la progenitora de Molina, Wanda Pérez quien igualmente afirma que vive “día y noche orando porque su hijo no sea enviado a Siria.”

Sebastián Rivera Collazo —quien pertenece a la Fuerza Aérea— tan reciente como en el mes de enero llegó a la Isla desde Kuwait, dijo estar tranquilo de ser notificado para viajar hasta Siria.

“Para ser honesto, mi mentalidad es que estoy dispuesto a cualquier tipo de acontecimiento sea ahora o en los próximos años. Yo firmé un contrato y estoy dispuesto y disponible para cumplir con ello”, dijo el joven de 25 años, quien asegura cuenta con el apoyo de su esposa y demás familiares.

“Tengo un hijo de dos años, quien junto a mi esposa me apoyan y se mantienen firmes y positivos, eso para mí es lo más importante. Yo continúo trabajando para la Guardia Nacional y me reporto una vez al mes”, expresó el bayamonés.

 

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