Boulevard de Levittown, zona de peligro

 

Michelle González Paonessa

Redacción El Expresso

michelle@elexpresso.com

TOA BAJA — Miles de conductores transitan diariamente por la Avenida Boulevard, en Levittown, carretera que se ha convertido en una de las más peligrosas en la zona metropolitana.

Tan reciente como el pasado domingo, Idaida González Colon, de 77 años, fue arrollada por un conductor frente al negocio El Mofongo.

Según la policía, el conductor —identificado como Ronald Bernstein, de 36 años, viajaba en una guagua Toyota Highlander, color gris del 2015, por el carril de la extrema derecha cuando impactó con la parte frontal del vehículo a la fémina, quien cruzaba la vía.

Aunque se alega que la mujer “caminaba en un área no designada para cruce peatonal y recibió heridas que le causaron la muerte en el acto”, la preocupación por el peligro que presentan los peatones y ciclistas que recorren la avenida, según los vecinos de la comunidad, viene desde hace mucho tiempo.

En un recorrido que hizo El Expresso, nos topamos con la presencia de pasos peatonales en algunas intercesiones de la carretera, los cuales cuentan con acceso para impedidos.

Sin embargo, los semáforos no son peatonales y dos de ellos no funcionan.

Tal y como comentó Luis Armando, quien se identificó como amigo del nieto de la víctima fatal del accidente, los conductores generalmente no toman las preocupaciones debidas en el área, la avenida no cuenta con alumbrado suficiente ni tiene paseos peatonales adecuados.

“Aquí, el problema es que la gente guía como si estuviera en la autopista, los choferes van a las millas…, es muy lamentable que haya muerto la abuela de un amigo mío por culpa de la falta de preocupación y de luz suficiente. Aquí ni las líneas que dividen los carriles se ven. Yo llevo toda mi vida viviendo por aquí y siempre ha sido igual”, expresó el joven.

Riesgo con estudiantes

Mayor inquietud tienen los padres, maestros y estudiantes de la escuela superior Pedro Albizu Campos, ubicada en medio de la avenida.

Una de las maestras dijo lamentar la situación por la que atraviesa uno de sus estudiantes quien, precisamente, es el nieto de la mujer fallecida.

“Mira cómo pasan por aquí los carros en una zona escolar —mientras señalaba con su mano los vehículos que transitaban en ese momento. Se supone que el máximo de velocidad es 25 millas, y van sobre 40 o 50 millas. El problema son los conductores que guían por esta avenida sin precaución alguna”, dijo Silva, maestra de en dicha escuela.

Reveló que hace cerca de 12 años llevan solicitando reductores de velocidad frente a la escuela, ya que entre 2:10PM y 3:00PM cuando sale la mayor concentración del estudiantado, se forma un “revolú”.

“Nuestros estudiantes están en riesgo; aquí hay una matrícula que alcanza los 850 estudiantes. Como escuela los mantenemos dentro de las facilidades del plantel, sin embargo al ellos salir, muchos son del área y se van caminando y caminan de arriba abajo por toda la avenida”, indicó.

La escuela tiene un paso peatonal visible a su entrada y letreros de zona escolar a ambos lados.

Policía toma acción

El propio director de la División de Patrullas y Carreteras de la Policía en Bayamón, teniente Héctor Estrada, admitió a El Expresso, que tras la muerte de la septuagenaria y un sin número de accidentes reportados en la avenida, la Boulevard se ha convertido en un dolor de cabeza.

Y es que no tan solo sugiere la colocación de reductores de velocidad como opción para prevenir accidentes, si no que se mantiene vigilando a decenas de negocios que han extendido sus servicios con mesas y sillas hasta las aceras, lo que imposibilita el que peatones puedan continuar su trayecto sin tener que caer a la carretera.

“En el caso de esta señora la poca visibilidad por falta de alumbrado en el área pudo haber sido uno de los factores, además del color de su vestimenta oscura. El accidente ocurrió en altas horas de la noche y esa zona no cuenta con luz. Tengo entendido que iba a cruzar y por el área no hay paso peatonal alguno y mucho menos visible, muy lamentable”, explicó el oficial al destacar que le corresponde al fiscal a cargo determinar si se radicarían cargos al joven conductor a quien se le hizo la prueba de alcohol y resultó negativa.

El teniente Estrada dijo que dicha avenida contaba con cámaras de seguridad en un pasado, pero que el ex alcalde de Toa Baja, Aníbal Vega Borges, le había informado que no estaban operando.

“Habrá que sugerirle al nuevo alcalde que se pongan en función ya que es una avenida muy concurrida de día con decenas de negocios que ofrecen servicios y miles caminan de lado a lado, que se estacionan y salen así como de noche con establecimientos como pubs y restaurantes que se mantienen abiertos hasta horas de la madrugada”, indicó.

Como parte de la estrategia de seguridad, el teniente Estrada detalló que el patrullaje en el área está a cargo del precinto de Levittown. Sin embargo, la División colabora en ocasiones con algunas rondas.